Anna Gottlieb: “Soy la primera Pamina”, y también la primera Barbarina y la última persona viva que había conocido a Mozart

Anna (Maria) Gottlieb [Nanette] (1774-1856) fue una cantante y actriz austriaca que buscó fortuna con acierto en Viena justo cuando allí un pletórico Mozart estrenaba sus Bodas de Fígaro, al tiempo que más tarde La Flauta Mágica, cuando la celebridad del vienés andaba un tanto decaída en los ambientes nobles y cortesanos, pero aún formidable en un teatro de corte popular como era el Theater auf der Wieden, por aquel entonces gestionado por Emanuel Schikaneder (1751–1812), el más que probable autor de libreto.

Maria Anna Josepha Francisca Gottlieb (29 April 1774 – 4 February 1856).
Maria Anna Josepha Francisca Gottlieb (29 April 1774 – 4 February 1856).
Mientras todo eso y más acontecía en la capital musical del Universo, Anna Gottlieb por allí andaba encadenando papeles, lo cual le permitió ser la primera Barbarina por cuanto fue ella quien dio vida al personaje en el estreno de la Bodas el primero de mayo de 1786, honor que de nuevo disfrutaría cuando escenificó el papel de Pamina en el estreno de La Flauta Mágica un 30 de septiembre de 1791, fechas míticas en la historia de la música, las cuales la tuvieron a ella no ya como testigo, sino incluso en calidad de protagonista, cuando además contaba con sólo 12 y 17 años respectivamente.

Y por cierto, hablando de calidad disponemos de un testimonio publicado en el Wiener Zeitung für Theater, Musik und Poesie hacia el año 1813 en el cual se dice habla de ella en los siguientes términos:
Si alguna vez un artista en este teatro ha tenido el sentimiento y la predisposición para la parodia, es ella. Su actuación y canto están calculados para ser precisamente lo opuesto al personaje original. Así es su pathos, su porte y su comportamiento humorísticos, y parodia a todas las prima donnas magníficamente y con especial felicidad canta arias de bravura y pasajes difíciles con una indistinción exactamente igual que el canto florido italiano que nadie entiende de todos modos.
Cartel del estreno de La Flauta Mágica, el 30 de septiembre de 1791, con Anna Gottlieb en el papel de Pamina.
Cartel del estreno de La Flauta Mágica, el 30 de septiembre de 1791, con Anna Gottlieb en el papel de Pamina.
Wilhelm Kuhe (1823–1912), pianista y profesor de música andaba en el año 1842 por Salzburgo como estudiante justo cuando se inauguraba un monumento a la memoria de su más ilustre paisano, de tal suerte que en sus reminiscencias, My Musical Recollections, publicadas en el año 1896 relata cómo miles de personas se habían trasladado a Salzburgo para asistir a los eventos en torno al festival en honor a Mozart, cuando durante una de las reuniones del comité organizador se anunció una dama de avanzada edad y notable altura, a la cual se autorizó la entrada por cuanto afirmaba tener algo muy importante que decir. Con aspecto un tanto excéntrico Kuhe relata que dirigiéndose a la audiencia dijo así: “Ich bin die erste Pamina” (Soy la primera Pamina), lo cual les llevó a pensar que la dama acusaba demencia, aunque posteriores averiguaciones confirmaron la veracidad de tu testimonio. El libro se acompaña de anécdotas adicionales relatadas a Kuhe por Wenzel Swoboda, un contrabajista de Praga que había interpretado bajo la dirección de Mozart y que a Kuhe le imponía notable respeto.

Wilhelm Kuhe (10 December 1823 – 8 October 1912).
Wilhelm Kuhe (10 December 1823 – 8 October 1912).
Interesante el hecho de que al citar uno de los dos personajes a los que había dado vida es sus respectivos estrenos, optara por el de La Flauta Mágica, cierto que Pamina tiene más relevancia que Barbaina, todo sea dicho.


Anna Gottlieb fue la última superviviente de todos los intérpretes que habían conocido a Mozart y sus últimos días coincidieron con las celebraciones de centenario del nacimiento de amado de Dios. Vamos a recordar una de las arias más celebradas de La Flauta Mágica en el papel de Pamina, se trata del aria “Ach, ich fühl's, es ist verschwunden”, del acto segundo, escena cuarta: