En el aniversario del nacimiento de Shakespeare recordamos a Thomas Linley con un coro de La Tempestad

Hoy 26 de abril se conmemora el 454 aniversario del nacimiento de William Shakespeare (1564-1616), cuando menos de su bautizo, lo cual ya nos sirve, quien ha sido llevado al papel pautado en innumerables ocasiones con toda clase de aciertos y otros resultados.

Quien por su parte lo tenía todo para ser un fenómeno atípico de la existencia humana también ensayó poner en música al dramaturgo y poeta inglés con elegante e impoluto desenlace. Y es que estamos hablando del inglés Thomas Linley (1756-1778), el cual bien podemos lamentar su prematura marcha de nuestra agitada y mundana existencia con sólo 22 años. Los más atentos habrán advertido que nació el mismo año que Mozart, de ahí la comparación con el austriaco y el hecho de llamar a Linley, en reconocimiento a su precocidad creativa, el Mozart inglés.

Thomas Linley, por Thomas Gainsborough (1727-1788), fechado c.1771.
Thomas Linley, por Thomas Gainsborough (1727-1788), fechado c.1771.
¿Y qué nos dejo? Cantidad y calidad sería la respuesta más deseada, sin embargo y si debemos quedarnos con una de las dos, bien nos conformarnos con la segunda, que en cualquier caso es la que aplica. Eso sí, no tanto por falta de obras alumbradas, sino en gran medida por la pérdida de muchas de ellas, que a modo de ejemplo citaremos cómo de los 20 conciertos para violín que bien tuvo a crear, sólo se conserva uno en su totalidad, lo cual es tremendo.

En 1777, para una de sus obras destinadas a la escena, Linley eligió poner en música nada menos que La Tempestad, fechada en torno a 1610-1611 y considerada la última obra escrita por Shakespeare. Vamos a recordar el coro “Arise! ye spirits of the storm”, interpretado por la Orquesta de Cámara Pratum Integrum, la cual está afincada en tierras de la Gran Rusia y procede con criterio e instrumentos de época informados, lo cual es un acierto.


Si por el contrario prefieres el concierto para violín antes mencionado, también lo tengo y aquí te lo presento para tu respetuosa consideración.