La Universidad de Auckland tiene claro el futuro de la Facultad de Música: menos clásica y más pop

La Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, está decidida a perpetrar una serie de modificaciones en lo que es la escuela de música para mayúscula asombro tanto de estudiantes como profesores, que en definitiva señala el camino que está siguiendo por gran parte de la enseñanza musical, incluso a nivel de Universidad.

Facultad de Música de la Universidad de Auckland.
Facultad de Música de la Universidad de Auckland.
La reestructuración de hecho fue propuesta ya en el año 2016 con la intención de realizar cambios en la manera en cómo se estructuran los estudios de música, ahora bien, los profesores de la facultad dieron por hecho que sus puestos estaban garantizados, algo que podría no ser así.

Por una parte esta reestructuración implicaría la creación de dos nuevos puestos de profesor en las áreas de educación musical y musicología que, a juicio de la propia Universidad, son las áreas de estudio más relevantes para el tipo de profesión que luego acaban eligiendo la mayoría de los estudiantes de música, que no es otra que la propia enseñanza musical.

De igual forma, los responsables tanto de la Facultad de Música, Martin Rummel, como de la Dean de Artes, Diane Brand, han indicado que es importante otorgar cierta prioridad a lo que serían estudios relacionados con as comunidades indígenas de Nueva Zelanda.

Martin Rummel, responsable de la Facultad de Música de la Universidad de Auckland.
Cinco profesores pueden verse afectados por esta reestructuración, entre ellos Uwe Grodd, con una trayectoria que se extiende a lo largo de más de 30 años. La Universidad ha indicado en el caso de Grodd que un profesor especializado en interpretación de la flauta “ya se trate de necesidades actuales, pasadas, o previsiones de futuro, en particular a nivel de estudios de posgrado, así como a nivel internacional, no justifica la presencia de este puesto a jornada completa.”

Profesor Uwe Grodd (1958).
Profesor Uwe Grodd (1958).
Por su parte, la Facultad de Música, ha estado funcionando en los últimos siete años con un presupuesto deficitario, viendo cómo el número de estudiantes en las áreas de interpretación de música clásica iba disminuyendo, al tiempo que se incrementaba la demanda en música pop, jazz y tecnología musical.


Sin embargo, los miembros de la Facultad de Música expresan su sorpresa ante todo lo que está sucediendo por cuanto dicen que no se les consultó absolutamente nada acerca de todos estos cambios y reestructuración.

Vía: Tads.