Un tándem de tres: Gluck & Calzabigi, más el conde Giacomo Durazzo

Acostumbrados estamos a escuchar cómo Gluck (1714-1787) y Ranieri Calzabigi (1714-1794), curiosamente nacidos el mismo año, se unieron allá por 1760 en Viena para dar luz a la ópera que se consideraría el inicio de una reforma que pretendía saldar y finiquitar los vestigios barrocos que aún dominaban el género, aportando un estilo más sencillo y equilibrado eliminando la escritura vocal de aíre virtuoso, incluyendo coros y ballets, prescindiendo de la separación estricta entre recitativo y aria para facilitar un mayor flujo de la acción, aspecto sobre el cual conviene indicar que era en el recitativo donde avanzaba la acción, mientras que en el aria todo quedaba estático recreándose en torno a un estado emocional o similar. De alguna forma la ópera en aquel entonces se había quedado petrificada en fórmulas desgastadas de tanto abuso que otorgaban un proceder previsible. Al igual que un siglo y medio antes con Monteverdi, Gluck se lanzó a una reforma. ¿Y quién le acompaño?

Giacomo Durazzo (1717-1794), por Martin van Meytens, hacia 1770.
Giacomo Durazzo (1717-1794), por Martin van Meytens, hacia 1770.
El propio Gluck había llegado a Viena en 1752, años después llegaría Calzabigi en 1760 y al año siguiente el primer fruto de la colaboración entre ambos vio la luz bajo el título “le festin de pierre, ou Don Juan”. Sin embargo sería un años más tarde cuando alumbraron la primera obra reformista como tal, incluyendo la escenificación y coreografía, titulada “Orfeo ed Euridice”. A esta senda reformista le seguirían “Alceste” (1767) y “Paride ed Elene” (1770), entre otras.

El detalle que hoy deseamos recordar es la persona que hizo posible el tándem Gluck & Calzabigi, de nombre Conde Giacomo Durazzo (1717-1794), de quien hoy se cumplen 301 años de su nacimiento en Génova. Diplomático, director teatral y libretista, por citar algunas de sus facetas, su figura resultó esencial para conjurar en Viena todo un equipo de artistas y creadores (compositores, libretistas, escenógrafos, actores, intérpretes, etc.) que facilitaron el nacimiento de un nuevo estilo operístico. El propio Durazzo ensayó suerte como autor de algún libreto, “La joie imprévue” (1756) y “La gara” (1755, con música de Reutter), así como recitativos y coros para “L'innocenza giustificata” (1755) del propio Gluck, siendo quizá el autor del libreto al completo.

Christoph Willibald Gluck, por Joseph Duplessis, 1775.
Christoph Willibald Gluck, por Joseph Duplessis, 1775.
En 1755 introdujo la opéra comique en el Burgtheater de Viena y luego en 1759 visitó París para asegurar los servicios de Charles-Simon Favart (1710-1792) como agente para la selección de personal para sus aventuras escénicas en Viena. En 1761 fue probablemente él quien puso en contacto a Gluck y Calzabigi, siendo el resto historia tal como ya se ha indicado. En 1764 la Corte de Viena lo despidió, entre otros, por una calumnia originada en Favart, así como por el hecho de que se le relacionó con la bailarina Louise Joffroy-Bodin, hecho que por lo visto no resultó del agrado de la Corte. Dado su perfil, nombre y estatura social, en estos casos los despidos son siempre de sabor dulce y fue agraciado nada menos que con el puesto de embajador en Venecia, donde continuó promocionando las artes escénicas, en particular la ópera local de la ciudad de los canales, recibiendo visita en 1771 de Leopoldo y Wolfgang Mozart. Interesante que años después, en 1783, Durazzo ayudó a Mozart a seleccionar los cantantes para “Las bodas de Fígaro” en Viena, por cuanto había conseguido en gran medida recuperar el favor de la Corte Imperial. En esa misma década se hizo con una importante colección de manuscritos del muy ilustre Antonio Vivaldi, hoy ubicada en Turín.

Antiguo Burgtheater en el siglo XIX, por August Gerasch (Viena 1822-1908).
Antiguo Burgtheater en el siglo XIX, por August Gerasch (Viena 1822-1908).
Vamos a recordar al conde Giacomo Durazzo en el coro final de la ya mencionada “L’innocenza giustificata” (1755) de Gluck y recuerda que el tándem Gluck & Calzabigi en realidad bien fue el trío Gluck, Calzabigi & Durazzo.