El certificado de Mozart a Eybler para que buscara fortuna más allá de Viena, ciudad donde el destino en última instancia le otorgó honor y nobleza

De Joseph Leopold Eybler (1756-1846) ya se ha hablado en alguna ocasión anterior y hoy de nuevo vuelve aquí por cuanto rescatamos un documento interesante fechado un domingo, 30 de mayo de 1790, y firmado por el propio Mozart en el cual testimonia su incondicional admiración por el talento del joven Eybler, con el cual le unía una noble amistad. Dice así el texto escrito por Mozart:
Yo, el abajo firmante, certifico que he estimado al portador del presente, Herr Joseph Eybler, como un digno alumno de su famoso maestro Albrechtsberger, un compositor bien fundamentado, igualmente hábil en la música de cámara y el estilo eclesiástico, con abundante experiencia en el arte de la canción, también un consumado intérprete de órgano y teclado, en resumen, un músico joven tal que uno solo puede arrepentirse de que rara vez se tenga otro igual.

Viena, 30 Mayo 1790.

Wolfgang Amadè Mozart
Maestro de Capilla al Servicio Imperial
Como suele ocurrir en estos casos es habitual magnificar algunos aspectos, por cuanto en principio y a pesar de que Mozart afirma la incuestionable competencia de Eybler en el estilo eclesiástico, lo cierto es que para cuando se redacto el documento parece ser que Eybler sólo habría alumbrado una misa, resultando todas las demás posteriores a dicho momento.

Eybler: Sinfonías núms. 1y 2, interpretadas por L'Orchestre de Chambre de Geneve, bajo la dirección de Michael Hofstetter, en el sello CPO.
Eybler: Sinfonías núms. 1y 2, interpretadas por L'Orchestre de Chambre de Geneve, bajo la dirección de Michael Hofstetter, en el sello CPO.
También resulta conveniente señalar que Haydn extendió un documento similar a Eybler sólo unos días después, en concreto el 8 de junio, y finalmente su propio maestro, el ya por Mozart citado Albrechtsberger, firmó el suyo aunque ello acontecería un 24 de enero de 1793, resultando llamativo que tardara tanto en proceder como ya habían hecho Mozart y Haydn.

Los motivos por los cuales Eybler solicitaba estos certificados aunque no están documentados bien se puede suponer que poca o ninguna utilidad tenían en Viena, de ahí que podemos aventurar como objetivo ser utilizados a modo de carta de presentación ante amigos y conocidos de los firmantes más allá de Viena, lo cual implicaría que Eybler tenía intención de buscar fortuna musical en otros lugares ante la notable competencia que habitaba en la capital del Imperio.

Quiso el devenir de los acontecimientos que en 1792 fuera nombrado director coral dela iglesia de los carmelitas en Viena y luego obtuvo el mismo cargo en un lugar más relevante como era la Abadía de Nuestra Señora de los Escoceses, también en Viena. En 1801 fue a su vez nombrado profesor musical de la corte Imperial y en 1804 Vicemaestro de Capilla de la Corte, con Antonio Salieri como Maestro de Capilla, al cual finalmente sucedió en dicho cargo en 1824, completando de esta forma una trayectoria profesional en Viena impecable. Por si fuera poco, en 1835 el Emperador lo elevó a la categoría de noble, de tal forma que paso a estilarse como Joseph Leopold Edler von Eybler.

Para conmemorar la fecha en la cual recibió de Mozart el primero de los tres certificados con los cuales pretendía abrirse camino en las capitales europeas, bueno será recordar su música escuchando el entrañable Andante de su Sinfonía núm. 1 en do menor, el cual estoy seguro de que vas a desear escuchar más de una vez, aunque dado que no es posible procurar una versión por ahí disponible, nos conformamos con una alternativa igual de fabulosa siendo esta el primer movimiento de su Sinfonía núm. 2 en re menor.