El mismo día que Mozart dijo adiós a la Catedral de Salzburgo diez años después le abrió las puertas de la Catedral de Viena

En 1791 el Kapellmeister de la Catedral de Viena Leopold Hoffman (1738-1793) había enfermando seriamente y previendo el posible desenlace Mozart envió una carta al Ayuntamiento de la ciudad -quien poseía la autoridad sobre La Catedral- lamentando la situación del Kapellmeister y ofreciéndose como eventual sustituto si llegaba el temido momento. Quiso el destino que Hoffman se recuperase lo suficiente como para retomar sus actividades, de tal forma que Mozart, un tanto asediado por cuestiones económicas, maniobró con notable habilidad tan pronto como tuvo conocimiento de la noticia, enviando una nueva carta felicitándose por la recuperación de Hoffman y reiterando su interés por el puesto, para lo cual se ofrecía a ser el ayudante del Kapellmeister, sin derecho a sueldo, con la única condición de que él fuera nombrado sucesor de Hofmann cuando resultase procedente.

Vista del mercado de Viena con la Catedral al fondo, por Canaletto [Giovanni Antonio Canal] (1697-1768), 1760.
Vista del mercado de Viena con la Catedral al fondo, por Canaletto [Giovanni Antonio Canal] (1697-1768), 1760.
Con fecha de 9 de mayo de 1791, Mozart recibió la notificación según la cual el Ayuntamiento había aceptado su ofrecimiento y a propuesta de sí mismo, se le nombraba  ayudante de Hoffman, sin sueldo, con la garantía de ser nombrado Kapellmeister llegado el día. Ironías de la vida, quiso el devenir de los acontecimiento que Hoffman terminase sobreviviendo en dos años a Mozart, quien fallecería ese mismo año, sólo unos meses después.

Leopold Hoffman (1738-1793).
Leopold Hoffman (1738-1793).
Sus intentos por obtener un puesto remunerado y estable le empujaron a ofrecerse para un cargo que requería un tipo de obras que ciertamente había abandonado desde su marcha de Salzburgo, sólo la Misa en do menor, el Ave verum corpus y el Requiem se ubican en los diez años que vivió en Viena, con el añadido de que exceptuando el motete, las otras dos obras quedaron sin finalizar. Como también quizá sucede con el Kyrie en re menor, Kv. 341, el cual se ha fechado en Munich de forma tradicional por descartes, cuando lo más probable es que fuera el primer movimiento de una descomunal misa con la cual Mozart deseaba impresionar a las autoridades municipales de Viena de cara a asegurar un puesto como Kapellmeister. Al final lo consiguió, pero en última instancia llegó todo demasiado tarde.

Vamos a recordar el Kyrie citado en una soberbia versión que subraya los aspectos dramáticos y de dignidad, tanta como la que Mozart había obtenido ese mismo día, un 9 de mayo, diez años atrás, en 1781, al abandonar el servicio del arzobispo de Salzburgo. Y es que de nuevo la ironía quiso que con diez años exactos de distancia, Mozart abandonase un cargo en una catedral, la de Salzburgo (1781), para obtener uno nuevo también en otra catedral, la de Viena (1791).


Kyrie d-moll KV 341
W. A. Mozart
-
The Monteverdi Choir
The English Baroque Soloists
John Eliot Gardiner