El ofertorio de Mozart que incluye una melodía muy similar al Himno a la Alegría de Beethoven, entra y presta atención

La obra sacra de Mozart se circunscribe en gran medida a su etapa en el arzobispado de Salzburgo, la cual abarca desde su nacimiento hasta 1780. Más allá de Salzburgo apenas compuso tres obras -quizá cuatro- de carácter sacro, de las cuales sólo habría terminado una. Estamos hablando de la Gran Misa en do Menor, KV. 427,  el motete Ave verum Corpus, KV. 618, y el Requiem, KV. 626, sólo el motete está completo. La cuarta obra podría ser el Kyrie en re menor, KV. 341 (368a), el cual y a partir de dicha numeración se ubicaría en Munich hacia 1870 -justo cuando abandonó Salzburgo para los preparativos del estreno de Idomeneo en la ciudad alemana- siendo H. C. Robbins Landon uno de sus proponentes argumentando que la instrumentación requerida no estaba disponible en Salzburgo y no se adivina motivo por el cuál habría creado dicha obra en Viena. Sin embargo, teorías más recientes apuntan justamente Viena como opción más probable, en torno a 1791, cuando Mozart intentó ser nombrado Maestro de Capilla de la Catedral de San Esteban. Dicho Kyrie sería parte de una monumental misa que pretendía presentar como ejemplo de su destreza en un campo -el de la música sacra- con el cual no estaba muy identificado entre el público y la autoridad eclesiástica.

El llamado “Mozart de Bolonia” fue copiado en 1777 en Salzburgo (Austria) por un pintor ahora desconocido de un original perdido para el Padre Martini en Bolonia (Italia), que lo había encargado para su galería de compositores. Hoy se exhibe en el Museo Internazionale e Biblioteca della Musica de Bologna, en Italia. Leopold Mozart, el padre de W. A. Mozart, escribió sobre este retrato: “Tiene poco valor como obra de arte, pero en lo que respecta a la semejanza, puedo asegurarle que es perfecto”. (Texto original: “Malerisch hat es wenig wert, aber was die Ähnlichkeit anbetrifft, así versichere Iich , daß es ihm ganz und gar ähnlich sieht.”)
El llamado “Mozart de Bolonia” fue copiado en 1777 en Salzburgo (Austria) por un pintor ahora desconocido de un original perdido para el Padre Martini en Bolonia (Italia), que lo había encargado para su galería de compositores. Hoy se exhibe en el Museo Internazionale e Biblioteca della Musica de Bologna, en Italia. Leopold Mozart, el padre de W. A. Mozart, escribió sobre este retrato: “Tiene poco valor como obra de arte, pero en lo que respecta a la semejanza, puedo asegurarle que es perfecto”. (Texto original: “Malerisch hat es wenig wert, aber was die Ähnlichkeit anbetrifft, así versichere Iich , daß es ihm ganz und gar ähnlich sieht.”)
Sea como fuere, lo cierto es que también fue en Munich donde en este casi sí podemos afirmar que Mozart compuso el motete Misericordias Domini, KV. 222 (205a), tal como el propio Mozart le explica al Padre Martini en una carta fechada el 4 de septiembre de 1776:
“SALZBURGO, 4 de septiembre de 1776, MI MÁS REVERENDO PADRE MAESTRO, MI PATRÓN ESTIMADO; El cuidado, la estima y el respeto que aprecio por su ilustre persona me han llevado a molestarlo con esta carta y enviarle un humilde ejemplar de mi música, que someto a su juicio magistral. Compuse para el carnaval del año pasado en Munich una ópera buffa, “La finta giardiniera”. Unos días antes de mi partida, el elector expresó el deseo de escuchar algunas de mis composiciones contrapuntísticas. Por lo tanto, tuve que escribir este motete con mucha prisa, para tener tiempo de copiar la partitura para Su Alteza y hacer que se escriban las partes, y así permitir que se interprete durante el Ofertorio en la Misa mayor del domingo siguiente. ¡Querido y estimado Signor Padre Maestro! Le suplico sinceramente para decirme, con franqueza y sin reservas, lo que piensa de él.”
Retrato del Padre Giovanni Battista Martini (1706-1784), compositor y teórico italiano, por Angelo Carescimbeni (1734-1781), circa 1770.
Retrato del Padre Giovanni Battista Martini (1706-1784), compositor y teórico italiano, por Angelo Carescimbeni (1734-1781), circa 1770.
Resulta bastante posible que una misa por la memoria de Mozart pocos días después de su muerte el 5 de diciembre de 1791 significase la primera interpretación de las partes terminadas del Requiem, estamos hablando del 10 de diciembre en la Iglesia de San Miguel de Viena. En la biblioteca de esa misma iglesia de forma reciente ha aparecido una copia del ofertorio Misericordias Domine, lo cual implica necesariamente que fue interpretado en algún momento, de hecho existen registros que hablan de la copia de un ofertorio de Mozart hacia mayo de 1791. Algunas similitudes entre esta obre y el Requiem son que ambas comparten la misma tonalidad, re menor, así como un estilo contrapuntístico, de tal forma que bien pueden acompañarse la una de la otra.

“Misericordias Domini” K. 222 (205a) de Mozart, en la edición de Bärenreiter-Verlag, preparada por Hellmut Federhofer.
“Misericordias Domini” K. 222 (205a) de Mozart, en la edición de Bärenreiter-Verlag, preparada por Hellmut Federhofer.
Uno de los aspectos más curiosos del ofertorio es la aparición de una figura melódica en los violines que recuerda de forma llamativa la melodía que años después utilizaría Beethoven en lo que se conoce como el Himno a la Alegría de su Sinfonía núm. 9 (1824). De todas formas, resulta poco probable que el de Bonn estuviera al corriente de esta partitura de Mozart, de ahí que estamos hablando de una muy singular coincidencia en el material creativo utilizado por ambos compositores.

A fecha de hoy se pueden encontrar varias ediciones del ofertorio, siendo una de las más corrientes la publicada por Bärenreiter-Verlag y editada por Hellmut Federhofer (1911-2014), de quien este primero de mayo se cumplen cuatro años de su muerte.

Hellmut Federhofer (1911-2014).
Hellmut Federhofer (1911-2014).
Federhofer desarrolló una amplia actividad en el plano musicológico, abarcando escritos sobre música medieval, música autóctona del sur de Austria -en particular Graz-, artículos sobre tratados musicales del barroco, investigaciones sobre la obra de Fux, y por último publicaciones sobre la música y teoría musical del siglo XX.

Aquí tienes el “Misericordias Domini” K. 222 (205a) de Mozart, para tu deleite: