Escrito por Wilbert Bulsink, así suena un Concierto para Arpa y Orquesta del siglo XXI

Un concierto para arpa y orquesta creado en el siglo XXI puede resultar toda una experiencia merecedora de atenta observación y escucha. En este caso se trata de una obra creada hace solo unos meses por el compositor holandés Wilbert Bulsink (1983). A continuación se reproduce el texto original acerca de la partitura:

Wilbert Bulsink (1983).
Wilbert Bulsink (1983).
A petición de “Orkest van het Oosten” y Ed Spanjaard, Wilbert Bulsink escribió una nueva composición. Bulsink (Doetinchem, 1983) es uno de los compositores más destacados de su generación y también enseña composición en el Conservatorio ArteZ de Zwolle.
Durante el proceso de composición de “Spelingen”, Bulsink trabajó en nuevas e inusuales técnicas de arpa en estrecha colaboración con la solista Miriam Overlach. El título se refiere a las diferencias en el ajuste y las interacciones con nuevos sonidos.
Spelingen consta de cuatro movimientos que se fusionan suavemente entre sí. En la primera parte, Bulsink trabajó con tonos (armónicos) altos y cuerdas graves. Durante las improvisaciones, Miriam Overlach desarrolló una técnica especial para hacer sonar estos tonos. Bulsink mapeó los tonos y les dio forma en un delicado trabajo microtonal con pequeñas diferencias en la entonación, donde la orquesta se desafía a tocar más que suave para sombrear los sonidos del arpa.
La segunda parte trata sobre los sonidos altos que Miriam descubrió frotando cuerdas a lo largo de una esponja mojada. Este sonido crudo se está sin control por los ecos de la orquesta y las respuestas de zumbido de pedal del arpa. La tercera parte es el resultado de un método de estudio de muchos arpistas: colocar un paño entre las cuerdas para entrenar la sincronización de los dedos y poder escuchar los ritmos con mucha precisión. Estos sonidos de arpa de percusión se convierten en un móvil perpetuo chisporroteante que se extiende gradualmente por toda la orquesta y baila entre los diferentes intérpretes. La parte última da forma al sorprendente final mediante el uso de sonidos de arpa comunes en los que se combinan una gama completa de técnicas de arpa y el arte de la orquestación.
En las partes dos y cuatro se puede escuchar la canción popular alemana “Der Mond ist aufgegangen”, una canción de la noche que intenta eliminar el miedo a la noche oscura.
En el siguiente vídeo se ofrecen extractos de las diferentes partes del concierto: