Fauré y la música de cámara como “la más sincera traducción de la personalidad”

Fauré es uno de esos compositores que está en medio. Para los tradicionalistas su música puede resultar excesivamente atrevida, para los más adelantados por el contrario se manifiesta excesivamente poco atrevida. Su nacimiento y muerte coincidieron con Berlioz y Berg, con el post-romanticismo y el modernismo.

Gabriel Fauré (1845-1924).
Gabriel Fauré (1845-1924).
Quizá ello explica que Sir Lennox Berkeley le admirara tanto y al igual que él, también Fauré desconfiaba de las actitudes intelectualísticas para explicar la música, hecho que consideraba de naturaleza insondable e inefable para la epistemología humana. Lo explica en una carta a su esposa hablando de su primer quinteto:
Muy a menudo, el punto donde estamos o al que apuntamos es intraducible. ¿Cuántas veces me he preguntado para qué sirve la música? ¿Y qué es? ¿Y qué estoy traduciendo? ¿Qué sentimientos? ¿Qué ideas? ¿Cómo puedo expresar algo de lo que yo mismo no puedo dar cuenta?  (Fauré a Maria Fauré, 29 de agosto de 1903)
Curiosamente en una carta escrita tres años después de nuevo a su esposa cita lo que podemos considerar una excepción -la única procedente de él mismo- donde un estímulo exterior tangible y material explica el contenido musical de uno de los movimientos de su cuarteto para piano op.45 (1887):
Sólo en el Andante del Segundo cuarteto recuerdo haber traducido, y casi involuntariamente, el muy lejano recuerdo de las campanas sonando, que en Montgauzy por las noches… nos alcanzaba desde un pueblo llamado Cadirac cuando el viento soplaba desde el Oeste. Sobre ese canto se eleva una ensoñación incierta, la cual, como todos los sueños inciertos, sería intraducible por medios literarios. Sin embargo, ¿no es frecuente que algo externo nos arrulle en pensamientos de un tipo tan impreciso que en verdad no son pensamientos, y sin embargo son algo en lo que nos complacemos? El deseo de cosas inexistentes, tal vez. Y ese es de hecho el ámbito de la música.  (Fauré a Maria Fauré, 11 de septiembre de 1906)
El “Andante” al que se refiere Fauré en realidad es el “Adagio non troppo”, de igual forma el municipio Cadirac es muy probable que en realidad fuera Ganac, por cuanto el primero nunca tuvo una capilla.

Dos días después de la carta fechada el 29 de agosto, Fauré se referiría a la música de cámara como “la más sincera traducción de la personalidad”, discernimiento al cual nos sumamos. Vamos a celebrar el 173 aniversario de su nacimiento -el mismo día de Sir Lennox Berkely- escuchando justamente el cuarteto para piano op.45, el cual me permito ubicar al comienzo del tercer movimiento referido en la carta de 1906, no por nada en particular, quedando a criterio y juicio de cada cual proceder desde cualquier otro punto de la obra, que el principio de la misma siempre resulta una buena alternativa.