Froberger y las escaleras que se llevaron a Charles Fleury de Blancrocher

Si bien la música de Froberger a fecha de hoy estaría reservada en cierta medida para
connoisseurs, alguna de sus partituras se puede considerar apta para amplio público, incluyendo amateurs avanzados. Tal es el caso de su “Tombeau fait à Paris sur la mort de M. Blancrocher, fait a Paris, et se joüe bien sentiment et à la discrétion”, dedicada a la memoria del laudista Charles Fleury, Sieur de Blancrocher (c.1605–1652), el cual falleció después de un mal paso en unas escaleras que le precipitaron de forma fatal, se dice que cayendo sobre los brazos del propio Froberger, cuando menos ahí expiró sus últimos momentos.

Escaleras por las cuales se habría precipitado Charles Fleury, Sieur de Blancrocher (c.1605–1652).
Escaleras por las cuales se habría precipitado Charles Fleury, Sieur de Blancrocher (c.1605–1652).
Alumno de Frescobaldi en Italia hacia 1637, organista y músico de cámara en la Corte de Viena, trasladándose después de nuevo en 1645 a tierras italianas para estudiar nada menos que con Athanasius Kircher en Roma, quien por cierto incluyó en su “Musurgia universalis” (Roma, 1650/R) la primera obra publicada de Froberger procedente de su Libro Secondo (1649). A su vez Froberger quedó altamente impresionado con el invento de Kircher, de nombre arca musurgica, el cual permite componer música en varios estilos (recitativo, iglesia, fuga, danza e instrumental), así como polifonía de hasta ocho voces y 16 divididas en cuatro coros. Tan fascinado quedó con ello que de vuelta a Viena se lo expuso al Emperador, en sí mismo compositor amateur, el cual quedó igualmente embelesado.

Athanasius Kircher: Arca Musurgica.
Athanasius Kircher: Arca Musurgica.
Su partida de Viena en busca de fortuna por otras tierras después de la muerte de la Emperatriz -lo cual limitaba por notable tiempo las actividades musicales- le llevó a Dresde donde resulta probable que conociera a Schütz. Sus últimos días transcurrieron en Francia, cerca de Montbéliard.

Dando relieve a tan fatídico suceso en la persona de Blancrocher, Froberger alumbró una partitura fascinante en la cual subraya el lance hacia el final de la misma con un escala descendente que evoca la caída.

Froberger: Tombeau fait à Paris sur la mort de M. Blancrocher, escala descendente.
Froberger: Tombeau fait à Paris sur la mort de M. Blancrocher, escala descendente.
En el día que se cumplen 351 años desde que Froberger nos dejó, en paz y recogimiento vamos a proceder a escuchar tan sentida pieza.