La música de Mozart como banda sonora de los jardines vieneses de su época

Leyendo acerca de Mozart y sus años en Viena es habitual encontrar referencias a dos parques en los cuales se ofrecían entre otros conciertos musicales al aire libre. Fue el entonces Emperador José II del Sacro Imperio Romano Germánico, cuando aún reinaba junto a su madre María Teresa I de Austria, quien decidió abrir al público dos grandes reservas naturales hasta entonces de uso exclusivo par la realiza, las cuales se popularizaron con los conocidos nombres del Prater (1766) y Augarten (1775).

Johann Andreas Ziegler (1749-1802) - Detalle del Augarten, grabado en cobre coloreado a mano por Ziegler, 1783.
Johann Andreas Ziegler (1749-1802) - Detalle del Augarten, grabado en cobre coloreado a mano por Ziegler, 1783.
Además de Mozart también Haydn y Beethoven están relacionados con estos parques, referencias a los cuales aparecen en varias cartas de Mozart a su padre en Salzburgo. En una de estas cartas explica Mozart cómo se cruzó con el Emperador José II el cual le preguntó acerca de su edad cuando visitó Viena por primera vez con la familia en 1762, la carta está fechada el 20 de febrero.

Johann Andreas Ziegler (1749-1802) - El Lusthaus en el Prater, grabado en cobre, 1783.
Johann Andreas Ziegler (1749-1802) - El Lusthaus en el Prater, grabado en cobre, 1783.
Por su parte, en una carta fechada el 26 de mayo de 1784 comenta que tanto él como su esposa Constanze se iban a dormir cada día sobre las doce de la noche y se levantaban a las cinco o cinco y media casi a diario para ir a pasear al Augerten. Algo que se observa al momento es el número escaso de horas de sueño de las cuales disfrutaban, lo cual ya había sido motivo de comentario por parte de la empleada de hogar que tenían en casa.

Johann Andreas Ziegler (1749-1802) - La Plaza de los fuegos artificiales en el Prater, cobre coloreado grabado por Ziegler alrededor de 1783.
Johann Andreas Ziegler (1749-1802) - La Plaza de los fuegos artificiales en el Prater, cobre coloreado grabado por Ziegler alrededor de 1783.
En otra carta fechada el 3 de mayo de 1783, explica Mozart que durante el verano pasan días enteros en el Prater, incluso llevando la comida de casa y permaneciendo allí hasta las ocho o nueve de la noche.

Y por supuesto otro de los motivos para visitar el Augarten era la serie de doce conciertos que organizaba un tal Philip Martin con quien Mozart se había asociado para interpretar su propia música, entre otras más. Como curiosidad indicar que Martin también era propietario de un restaurante en el mismo Augarten, el cual Mozart frecuentaba.

En el concierto del 26 de mayo de 1782 sabemos que Mozart presentó su concierto para dos pianos en mi bemol mayor, Kv. 365 (316a), acompañado de la pianista Josephine von Aurnhammer, motivo que nos invita ahora a escuchar el Rondeau: Allegro que lo cierra, el cual ciertamente evoca el espíritu propio de un lugar al aire libre como el que lo acogía, ante un público que incluía lo más variado y selecto de Viena.