La música de Mozart para la coronación de Leopoldo II en 1791

Leopoldo de Habsburgo-Lorena (1747-1792), nacido un cinco de mayo de hace 271 años, fue Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico apenas un año y medio, sucediendo a su hermano José II y precediendo a Francisco II, quien eventualmente sería el último de todos al ser abolido el título por Napoleón en 1806.

La profunda transformación que impulsó en el entramado operístico de Viena durante 1791 generó numerosos exiliados, entre ellos Lorenzo Da Ponte. Para su coronación en Praga compuso Mozart “La Clemenza di Tito,” opera posterior a “La Flauta Mágica” en gran medida, aunque estrenada antes, un 6 de septiembre de 1791 en el Teatro Nacional de Praga, frente al día 30 del mismo mes en el Theater auf der Wieden, respectivamente.

El Emperador José II (1741-1790) y a la izquierda su hermano el Gran Duque Leopoldo de la Toscana (quien luego se convertiría en el Emperador Leopoldo II), por Pompeo Girolamo Batoni (1708–1787), 1769.
El Emperador José II (1741-1790) y a la izquierda su hermano el Gran Duque Leopoldo de la Toscana (quien luego se convertiría en el Emperador Leopoldo II), por Pompeo Girolamo Batoni (1708–1787), 1769.
Conocido es el contexto en el cual Mozart recibió el encargo a modo de segunda opción después de que Salieri se descartara por motivos de agenda. Mozart por su parte aceptó dado que si bien este ópera en particular es lógico suponer que no le resulta motivadora como tal, lo cierto es que estaba muy bien pagado por cuanto se le ofreció algo así como el doble de lo que habría recibido en Viena por un encargo similar.

Desde luego no estamos ante la ópera más celebrada de Mozart, la cual adicionalmente tuvo que ser escrita en un plazo de tiempo breve -se especula que Süssmayr habría sido el autor de los recitativos- después de descartar teorías que apuntaban a que Mozart habría comenzado a trabajar en la obra en torno a 1789.

La Clemenza di Tito: “Deh, per questo istante solo”, por Elīna Garanča.

Se dice que la Emperatriz consorte María Luisa Santos de Borbón y Sajonia (1745-1792) habría expresado desagrado hacia la ópera, llegando a señalar que se trataba de “una porquería alemana”, dado que se trata de un testimonio del cual no existe registro con anterioridad a 1871 en un libro publicado entonces sobre reminiscencias de la historia de la ciudad de Praga, de Alfred Meissner (1822–1885), con certeza podemos descartar la anécdota como espuria.

El libreto de Metastasio se ha demostrado como uno de sus mayores éxitos por cuanto aparecen 44 registros de otras tantas óperas creadas a partir de su texto, siendo la de Mozart la número 40, seguida aún por cuatro adicionales, la última en 1832. Por su partte el primer compositor en llevar el libreto al escenario fue Antonio Caldara en 1734.

Retrato de Pietro Metastasio (1698-1782) atribuído tanto a Martin van Meytens (1695–1770), como a Pompeo Girolamo Batoni (1708–1787).
Retrato de Pietro Metastasio (1698-1782), atribuído tanto a Martin van Meytens (1695–1770), como a Pompeo Girolamo Batoni (1708–1787).
La coronación de Leopoldo II también presenta una circunstancia añadida por cuanto existe un misa de Mozart titulada justamente “Misa de la Coronación”, Kv. 317, la cual recibe el título por motivo de la evidencia documental que atestigua la interpretación de una misa de Mozart durante los festejos, siendo esta la que se ha identificado de forma habitual como tal. Sin embargo, de forma más reciente se ha podido determinar que la misa interpretada podría haber sido la siguiente que compuso Mozart allí en Salzburgo en 1780, pocos meses antes de cambiar su residencia hacia Viena. La conocida como “Gran Misa Solemnis”, Kv. 337, habría sido por lo tanto la seleccionada para la coronación, bajo la dirección de Salieri, que si bien no pudo asumir el encargo de la ópera por el contrario sí le resultó posible asistir a los festejos.

Por su parte y dado que el Emperador Leopoldo II falleció al poco de su ascenso, se especula que ambas misas habrían sido interpretadas ya fuera para la coronación o posteriormente durante los funerales en el años 1792. De la Misa Kv. 337 llama la atención su poderoso Credo, así como un delicado Agnus dei que recuerda a un aria de ópera, y es que a veces da la impresión que tales eran las ansias de Mozart en Salzburgo por componer ópera que si era necesario las camuflaba a su manera en forma de misas.

El siguiente vídeo presenta una reconstrucción de la música que se habría utilizado en la interpretación de la Misa Solemnis de Mozart, Kv. 337, incluyendo el canto gregoriano intercalado ente las partes de la misa allí donde correponde, así como el resto de las lecturas bíblicas correspondientes. El vídeo se inicia directamente en el Credo, aunque resulta recomendable escuchar la misa al completo.


Wiener Akademie,
Martin Haselböck, director.