Mozart compuso este andante para órgano el cual le hastiaba sobremanera, pero se lo pagaban bien

En el diario que Mozart mantuvo durante los últimos años de su vida inscribiendo las diferentes obras que iba creando, encontramos que un 4 de mayo de 1791, apenas unos meses antes de su muerte ese mismo año, anotó una entrada indicando un adagio para órgano mecánico

Se trata de una serie de obras que Mozart escribió por encargo para el conde Joseph Deym von Stržitež, destinadas a un órgano mecánico en una exposición pública de curiosidades y juguetes cuasicientíficos en Viena. Más tarde, Mozart escribió sobre su resentimiento por tener que aceptar encargos tan triviales.

Entrada en el diario de Mozart del Andante en Fa mayor, K.616 (4 de mayo de 1791).
Entrada en el diario de Mozart del Andante en Fa mayor, Kv. 616, el 4 de mayo de 1791 (inscripción inferior en ambas páginas).
En una carta a su esposa Constanza deja bien claro que el único motivo por el cual está escribiendo tales obras se debe al dinero que le han ofrecido:
Así que decidí firmemente escribir el adagio para el fabricante del reloj mecánico y de eta forma poner luego algunos ducados en las manos de mi querida y pequeña esposa. Estoy haciéndolo, aunque es un trabajo repugnante, he sido tan infeliz que no puedo completarlo, trabajo en ello todos los días, pero siempre lo dejo por un tiempo porque me aburre, y por supuesto si no se tratase de un motivo tan importante seguramente lo abandonaría por completo; si fuera un reloj grande y la cosa sonara como un órgano, sería agradable; pero en cambio el órgano solo tiene pequeños tubos que suenan demasiado infantiles.
Es curioso escuchar con agrado -al menos ese es mi caso- una partitura que el propio Mozart despreció de forma tan incuestionable, pero así es.


Andante en Fa mayor, Kv. 616 (4 de mayo de 1791).
Stefan Donner, órgano.