Mozart y sus alumnos como argumento para la creación de obras maestras en un entorno entrañable y hogareño

Muchas son las partituras de Mozart que a fecha de hoy escuchamos sin prestar mayor atención a las condiciones y el contexto que las vieron nacer, cuando es algo que debería despertar cierta curiosidad por lo que ello puede aportar a la hora de entender mejor lo que estamos escuchando.

Entre los alumnos que frecuentaron la vivienda de Mozart en Viena encontramos a dos hermanos de nombre Emil Gottfried Jacquin (1767-1792) y Franziska Jacquin (1769-1850), que a su vez tenían un hermano mayor de nombre Joseph Franz Jacquin  (1766-1839), hijos del afamado botánico holandés el Baron Nikolaus von Jacquin (1727-1817), los cuales formaban una familia para la cual Mozart escribió abundantes partituras, varias de las cuales figuran entre las más celebradas de su repertorio camerístico.

Franziska von Jacquin (1769-1850).
Franziska von Jacquin (1769-1850).
Entre los años 1783-1788 Mozart frecuentó la casa del padre, músico aficionado y flautista amateur, donde ofrecían conciertos de carácter doméstico y en la cual trabó amistad con sus hijos. Para todos ellos alumbró partituras tales como los conjuntos vocales Kv. 439, 438, 436, 437, 346/439a, 549 y el trío “Bandel”, Kv. 441, lo cual quizá explica porqué estas partituras no fueron publicadas en su día y su existencia en un primer momento desconocida más allá de la familia Gottfried y sus amistades.

El trío para piano Kv. 498 y la sonata para piano a cuatro manos Kv. 497 fueron escritos en particular para la hija, Franziska. Mientras que el cuarteto de flauta Kv. 298 es probable que tuviera como principal destinatario al padre. Su hijo Gottfried poseía una notable voz de bajo con destacable competencia técnica, lo cual le valió ser el receptor de páginas vocales firmadas por Mozart como el aria Kv. 513, así como las canciones Kv. 520 y 530, las cuales tienen como particularidad que en su día fueron publicadas bajo el nombre de Gottfried, lo cual es probable que Mozart autorizara.

Otra de las partituras que Mozart compuso para la familia fue la sonata para piano a cuatro manos en do mayor, Kv. 521, pensada en particular para Franziska, la cual no sólo era alumna de Mozart, sino que además recibía excelsos elogios por su competencia y dedicación. En una carta a su hermano Gottfried, fechada el 15 de enero de 1787,  Mozart dice de la hermana, “Debo admitir que nunca he enseñado a una alumna tan trabajadora y diligente como ella… y, de hecho, estoy emocionado y ansioso por ofrecer mis humildes habilidades para su posterior formación.”

Inscripción de la “Sonata para piano a cuatro manos” en do mayor, Kv. 521, en el catálogo de obras que Mozart utilizó entre febrero de 1784 y diciembre de 1791. (Se trata de la primera inscripción en ambas páginas).
Inscripción de la “Sonata para piano a cuatro manos en do mayor”, Kv. 521, en el catálogo de obras que Mozart utilizó entre febrero de 1784 y diciembre de 1791. (Se trata de la primera inscripción en ambas páginas).
Mozart envío la sonata por correo a Franziska con una nota en la cual advertía de la necesidad de estudiarla a conciencia “porque es bastante difícil”. Interesante observar que el manuscrito autógrafo de la misma indica en las dos partes de piano “Cembalo primo” y “Cembalo secondo”, lo cual indicaría que aún estando pensada para un piano a cuatro manos, la obra se beneficiaría de ser interpretada en dos pianos, siguiendo un estilo concertante donde ambas partes rivalizan entre sí. Si bien la sonata en un primer momento estaba indicada para ella, Mozart al final la dedicó a las hermanas Maria Barbara Natorp y Maria Anna Clara, la primera de la cuales estaba casada con el hermano mayor de Franziska.

Primera página de la “Sonata para piano a cuatro manos en do mayor”, Kv. 521, donde se observa como Mozart indica en cada una de la partes “Cembalo primo” y “Cembalo secondo”.
Primera página de la “Sonata para piano a cuatro manos en do mayor”, Kv. 521, donde se observa como Mozart indica en cada una de la partes “Cembalo primo” y “Cembalo secondo”.
Fechada el martes, 29 de mayo de 1787, hace hoy 231 años, apetece escuchar esta sonata Kv 521 interpretada en dos instrumentos, al menos uno de los cuales fue propiedad del mismo Mozart, los Anton Walter vienes de 1782 (el de Mozart) y de 1790. Si bien es aconsejable escuchar la sonata en su totalidad, vamos a recordar el Andante del segundo movimiento.